viernes, noviembre 23, 2007

Uiiiiiiiiiii

No nos habíamos visto así que decidí que ya era mucho y me fui de sorpresa a tu casa… no sabía muy bien como llegar y todo eso, pero mi mente frágil logró acordarse de algo.
Toque el timbre y apareció una señora que después supe, era tu vieja. Me hizo pasar y yo moría de vergüenza.

Apareciste por las escaleras. Me viste y tu cara fue de sorpresa –menos mal, en algún momento imagine que me pondrías cara de orto si me veías ahí…¡uff!, ¡qué alivio!-.
Me diste un abrazo grande, grande, graaaaaaaande…

-Nunca se me hubiese ocurrido que te atreverías a llegar de sorpresa-.
-Parece que te extrañaba-.

Nada de arrepentimientos. La mejor tarde de ya tiempo. No sé esto es extraño. Lo único que sé por ahora es que “te debo un beso en el mismo lugar otra vez…” y que muero de ganas que sea pronto. ¡Ups!